
Por eso, y pese a los atentados de este pasado verano, os recomiendo viajar a Yemen, uno de los países musulmanes más interesantes y auténticos.
Perderse por la capital del país, Sana'a, es entrar casi de golpe en el medievo y puedes pasarte horas recorriendo la callejuelas de la parte vieja de la ciudad. Si a última hora de la tarde estás cansado de caminar puedes acudir a un pequeño y destartalado puesto a tomarte, posiblemente el mejor té de toda la ciudad. Este pequeño local, llevado por un viejito, está situado a los pies de la mezquita Qubbat al-Mahdi Abbas con sus blancas cúpulas y al lado de una de las principales arterias de la ciudad el Wadi al Saila un barranco que evacua las aguas de lluvia que llegan de los montes que rodean Sana'a y que cuando baja seco se emplea como una calle más. Esta justo en la esquina y al lado de un local donde se comercia con algodón. Os lo recomiendo...
No hay comentarios:
Publicar un comentario